Este es el primer Digital World. El 17 de junio de 2022, Roberto Rodríguez me presentó en antena con una frase que abrió todo lo demás: «necesito a alguien que me lleve aquí una sección potente de temas digitales, y aquí está Juan Pablo inaugurando hoy esa sección».
Programa del 17 de junio de 2022 · Radio Libertad · con Pedro Balsa, CEO de Leapman
Respuesta directa
Una pyme no necesita un proyecto millonario para digitalizarse. Necesita ordenar tres cosas: las aplicaciones adecuadas a su tamaño, las personas que van a usarlas y los procesos que hay que cambiar para que la herramienta sirva de algo. Y una cuarta que casi nadie incluye: la ciberseguridad, porque cuanto más digitalizas, más expuesto estás.
Las grandes empresas lo tienen fácil. Las micropymes, no
Vengo de trabajar toda la vida en telecomunicaciones y en gran retail, haciendo informática. En una empresa grande la transformación digital es relativamente sencilla: hay presupuesto, hay recursos, hay interés y hay consultoras muy buenas. La pregunta que nadie se hacía en 2022 —y que sigue sin responderse del todo— es quién se ocupa de la micropyme. De la tienda de la esquina, del taller de tres personas, del despacho de dos socios.
Ahí no hay departamento de sistemas ni director de innovación. Hay alguien que abre por la mañana y cierra por la noche.
No es necesario hacer un proyecto megamillonario para hacer una transformación digital.
Juan Pablo Manso · 19:57
Tres cosas antes de comprar nada
Cuando alguien dice «me quiero digitalizar», normalmente está pensando en comprar un programa. Y el programa es la parte fácil. En realidad hay tres elementos y solo uno de ellos se compra:
- Las aplicaciones digitales. Hay de todo tipo, de pago y gratuitas, y la elección depende del tamaño de la empresa, del modelo de negocio y del proceso concreto que quieras mejorar.
- Las personas. Son las que van a usar la herramienta, y muchas veces tienen que cambiar de mentalidad. En una pyme pequeña eso es difícil: la respuesta habitual es «esto ha funcionado toda la vida, no lo toques».
- Los procesos. Si metes una herramienta nueva sobre el proceso viejo, lo único que consigues es hacer lo mismo de siempre pero con más pasos.
Y hay un cuarto factor que en las presentaciones no aparece nunca: el dinero. En una pyme, cien euros al mes de mantenimiento de una herramienta es mucho dinero. Cualquier recomendación que ignore eso no sirve para nada.
El ejemplo de la pizza
Pedro Balsa lo explicó con un ejemplo que se me quedó grabado: al pizzero, hacer la pizza le va a dar igual. La tecnología no le va a enseñar a amasar. Pero montar una web decente o tener un posicionamiento razonable en Google no es tan difícil ni tan caro, y a partir de ahí se pueden integrar procesos de negocio que le traigan clientes nuevos.
Ese es el criterio: digitalizar lo que rodea al oficio, no el oficio.
Por qué el pequeño comercio se resiste
El sector que más se resiste es el pequeño comercio. Y no es por falta de ganas: es por desconocimiento. Cuando el negocio pertenece a una franquicia funciona mucho mejor, porque la franquicia le da el software preparado y detrás hay una estructura.
Pero conviene no confundir una cosa con la otra. La franquicia te da un ERP para manejar cuentas y ventas; no te posiciona a ti ni te cambia los procesos internos. Eso lo tiene que hacer cada uno, franquiciado o no.
Herramientas gratuitas que hacen lo que antes solo hacía un SAP
En las grandes corporaciones llevamos décadas con herramientas clásicas de tipo CRM. Lo que ha cambiado es que hoy existe un montón de herramientas gratuitas con una potencia que antes solo te daba un Oracle o un SAP, productos intratables en un negocio pequeño por precio y por complejidad.
Un comercial que está todo el día en la calle puede sacarle mucho partido a eso sin gastarse prácticamente nada. Si te interesa este punto, lo desarrollamos en CRM para pymes: qué es y cómo elegirlo.
La pata que todo el mundo deja para el final
El problema de la transformación digital son los ciberriesgos. Cuanto más digitalizas, más expuesto estás al exterior. Y no hace falta un atacante sofisticado: con herramientas muy básicas cualquiera se mete en un servidor que no esté securizado, parcheado y con las contraseñas cambiadas.
El consejo más rentable que puedo dar sobre el móvil cabe en una línea:
Usa la huella biométrica si tienes capacidad. Olvídate del patrón, porque el patrón se queda marcado en la pantalla.
Juan Pablo Manso · 25:47
Parece una tontería. Te roban el móvil, siguen la marca del dedo en el cristal y lo han desbloqueado. Lo del dedo clonado de las películas no le pasa a nadie normal; lo del patrón marcado pasa todos los días.
Y hay un segundo frente, el legal. Muchas empresas pequeñas ni siquiera tienen base de datos de clientes porque no saben cumplir la LOPD o no saben que tienen que cumplirla. Si te roban datos sensibles sin darte cuenta, puedes acabar en sanciones de mucho dinero. No es casualidad que el sector asegurador lleve años ofreciendo pólizas de ciberriesgo y de responsabilidad por protección de datos.
Las tres patas
Todo esto se resume en tres cosas que conviene no mezclar:
- Digitalización pura y dura: pasar a formato digital lo que hoy está en papel o en la cabeza de alguien.
- Transformación digital: que las personas usen esa tecnología para mejorar los procesos y adaptarse más rápido a los cambios.
- Ciberseguridad: la que todo el mundo deja de lado y la que afecta a todo lo demás.
Lo más importante, con todo, siguen siendo las personas. En eso Pedro Balsa y yo estábamos completamente de acuerdo.
Visto desde hoy
Cuatro años después, las tres patas siguen igual de vigentes y el desequilibrio también: se sigue comprando herramienta sin tocar el proceso, y la ciberseguridad se sigue dejando para el final. Lo que ha cambiado es la escala del problema, porque a las herramientas se les ha sumado la inteligencia artificial generativa y la exposición es mayor. El consejo del patrón de desbloqueo, en cambio, no ha caducado.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta digitalizar una pyme pequeña?
No hace falta un proyecto millonario. La mayor parte del valor está en herramientas gratuitas o de bajo coste y en cambiar procesos, no en comprar software caro. El criterio realista es que en una pyme cien euros al mes de mantenimiento ya es una cifra importante, así que cualquier solución tiene que justificar ese gasto recurrente.
¿Por dónde se empieza a digitalizar un negocio?
Por entender el funcionamiento interno antes de comprar nada: cómo se relacionan las personas, qué hace cada una y qué proceso concreto duele. Después se elige la herramienta para ese proceso. Al revés —comprar primero y ver luego para qué sirve— es la forma más habitual de tirar el dinero.
¿Por qué se resiste el pequeño comercio a digitalizarse?
Principalmente por desconocimiento, no por falta de interés. Los negocios integrados en una franquicia arrancan mejor porque reciben el software ya preparado, pero eso no les exime de trabajar su propio posicionamiento y sus procesos internos.
¿Sirven las herramientas gratuitas o hay que comprar un ERP?
Para un negocio pequeño, productos como Oracle o SAP son intratables por coste y complejidad. Hoy existen herramientas gratuitas de tipo CRM con potencia suficiente para la mayoría de pymes y autónomos, y son el punto de partida razonable.
¿Qué es lo mínimo que debe hacer una pyme en ciberseguridad?
Mantener los sistemas parcheados, cambiar las contraseñas por defecto y usar biometría en el móvil en lugar del patrón de desbloqueo, porque el patrón deja marca en la pantalla. A eso hay que sumarle cumplir la protección de datos: una filtración de datos de clientes puede acabar en sanciones muy superiores al coste de prevenirla.
¿Digitalización y transformación digital son lo mismo?
No. Digitalización es pasar a formato digital lo que estaba en papel. Transformación digital es que las personas usen esa tecnología para cambiar los procesos y adaptarse más rápido. La primera es una tarea técnica; la segunda es un cambio de organización, y es la que suele fallar.
Quién sale en este programa
- Pedro Balsa — CEO de Leapman, consultora de transformación digital.
- Roberto Rodríguez — director del programa.
- Patricio Fernández — colaborador habitual del programa.