Datos y Europa

Es el tema menos vistoso y el que más va a condicionar los próximos años. Va de quién controla la información, dónde vive y con qué reglas.

Respuesta directa

Existen tres modelos de privacidad en el mundo: el chino, donde el Estado lo posee todo; el estadounidense, donde la gestionan las empresas; y el europeo, que da el control al ciudadano. El modelo europeo es el más protector y también el que menos datos deja disponibles para entrenar inteligencia artificial, lo que abre un debate real sobre competitividad. La respuesta europea son los espacios de datos: infraestructura donde el software corre y los datos permanecen en Europa, con acceso diseñado para que también las pymes puedan aprovecharlo.

Lo que sostengo sobre esto

No se comparten clientes: se comparten hábitos anonimizados

Es la distinción que desatasca la conversación. Con datos agregados puedes entender cómo se comporta un mercado, pero no dirigirte al cliente concreto de otra empresa. Confundir las dos cosas bloquea el debate antes de empezar.

Tres modelos de privacidad y un espacio de datos europeo →

La ética europea del dato tiene un coste, y hay que decirlo

Soy el primero que defiende que mis datos son míos. Pero entrenar modelos exige volumen, y Europa es más pequeña y más restrictiva. Si ese consenso no se busca de forma explícita, la respuesta se dará sola y no nos va a gustar.

Gaia-X y los espacios de datos →

El dato necesita un buen relato

Un dato sin contexto no convence a nadie ni sirve para decidir. La parte difícil no es recogerlo: es contar qué significa.

El dato necesita un buen relato →

Regular y competir no son incompatibles, pero hay que elegir cómo

El informe Draghi puso cifras a algo que se intuía. La discusión ya no es si Europa regula demasiado, sino qué está dispuesta a cambiar para no quedarse fuera.

Regulación europea y competitividad →

Todo lo publicado sobre datos y Europa

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