Puedes reducir la jornada por ley de cuarenta horas a treinta y siete y media. Lo que no puedes hacer por ley es que la gente deje de mirar el móvil. Y ahí es donde esta conversación se vuelve tecnológica.

Programa: 3 de marzo de 2025 · Digital World · Are Business RadioTV · Radio Libertad 107.0 FM

Respuesta directa

La reducción de jornada de 40 a 37,5 horas semanales se aprobó como anteproyecto en febrero de 2025, fruto de un acuerdo del Gobierno con UGT y CCOO, y quedó pendiente de trámite parlamentario sin el respaldo de la patronal. El asunto tecnológico asociado es el derecho a la desconexión digital: la jornada se puede acortar por norma, pero si el teletrabajo se extiende sin control, la reducción es nominal. Para una pyme, la respuesta práctica pasa por flexibilidad horaria, vinculación a objetivos y reglas explícitas de disponibilidad.

Qué se aprobó exactamente

El anteproyecto salió el 4 de febrero de 2025, a partir de un acuerdo alcanzado el 20 de diciembre entre el Gobierno y los sindicatos más representativos, UGT y Comisiones Obreras. La jornada pasaría de las cuarenta horas semanales actuales a treinta y siete y media.

Conviene matizar dos cosas, porque en su momento se contaron como si fuera un hecho consumado. Primera: quedaba todo el trámite parlamentario por delante, con Congreso, Senado, vetos y enmiendas. Segunda: el acuerdo no contaba con el consenso de la patronal.

¿Y esto para una pyme qué supone?

A ver, seamos claros: una empresa grande absorbe esto con plantilla y turnos. Una pyme de doce personas, no. Si te quitan dos horas y media semanales por trabajador y no puedes contratar, tienes que producir lo mismo en menos tiempo.

Lo que se planteó en el programa fueron caminos razonables y ninguno es mágico: sistemas de flexibilidad horaria, externalizar servicios concretos, colaboración entre empresas de sectores complementarios y, sobre todo, vincular la retribución variable a objetivos en lugar de a presencia.

Y aquí viene la parte importante, que es la que conecta con la tecnología. Si mides a la gente por horas presentes, reducir la jornada es una pérdida directa de producción. Si la mides por resultados, la reducción es un problema de organización, que se puede resolver. La ley te empuja a hacer algo que probablemente deberías haber hecho igualmente.

La desconexión digital, que es donde está la trampa

Le pregunté en directo cómo se hace esto real, porque sobre el papel todos tenemos derecho a la desconexión digital y en la práctica, si no coges el teléfono, ya sabes lo que pasa.

Y salió la contradicción de fondo: la jornada del teletrabajo se extiende horas y horas. No porque nadie obligue, sino porque desaparecieron las fronteras físicas que antes marcaban el final. Ya no hay un momento en que apagas el ordenador, coges el abrigo y sales por una puerta.

Imaginemos una empresa de veinte personas que reduce la jornada a treinta y siete y media horas y mantiene el grupo de WhatsApp del equipo activo a las once de la noche. La jornada no se ha reducido: se ha reducido la parte que se cuenta.

Lo que yo haría

Tres cosas concretas, y ninguna necesita presupuesto.

Una: escribe las reglas. A qué hora se deja de esperar respuesta, por qué canal se avisa de una urgencia real y qué se considera urgente. Si no está escrito, cada persona improvisa su propia norma y siempre gana la más exigente.

Dos: predica con el ejemplo desde arriba. Si el gerente manda correos a las once de la noche, la política de desconexión no existe, por muy firmada que esté. Programa el envío para la mañana siguiente; cuesta un clic.

Tres: revisa qué mides. Si tu única métrica es tiempo conectado, ninguna de las dos anteriores va a funcionar.

La tecnología aquí no es la protagonista ni la culpable. Es la que borró la frontera, y también la que permite reconstruirla. La diferencia está en decidir para qué la quieres usar.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo entra en vigor la reducción de jornada a 37,5 horas?

El anteproyecto se aprobó en febrero de 2025 y quedó pendiente de trámite parlamentario, sin el respaldo de la patronal. Conviene consultar el estado actual de la tramitación antes de tomar decisiones organizativas, porque el calendario ha ido variando.

¿Qué es el derecho a la desconexión digital?

El derecho de la persona trabajadora a no atender comunicaciones profesionales fuera de su jornada. Existe en la normativa española, pero su eficacia real depende de que la empresa establezca reglas explícitas y de que la dirección las cumpla.

¿Cómo puede una pyme absorber la reducción de jornada?

Con flexibilidad horaria, externalización de servicios concretos, colaboración con empresas de sectores complementarios y, sobre todo, pasando de medir presencia a medir resultados. La retribución vinculada a objetivos es la palanca más útil.

¿Por qué se alarga la jornada en teletrabajo?

Porque desaparecen las fronteras físicas que marcaban el final del día. Sin el gesto de salir por una puerta, el límite tiene que ser explícito y acordado, o simplemente no existe.

Quién estuvo en este programa