Los call centers tienen los días contados, pero no por la ley. Por la misma tecnología que ahora mismo está haciendo esas llamadas. Y eso abre una pregunta incómoda para cualquier empresa que venda por teléfono.
Programa: 10 de marzo de 2025 · Digital World · Are Business RadioTV · Radio Libertad 107.0 FM
Invitado: Rodolfo Carpintier, inversor y business angel
Respuesta directa
Las llamadas comerciales automatizadas con inteligencia artificial son sistemas capaces de mantener una conversación telefónica sin persona detrás: llaman, escuchan, responden objeciones y cierran o derivan. En España la normativa restringe cada vez más la llamada comercial no solicitada, y en el sector energético la impide directamente. Para una empresa esto significa dos cosas a la vez: el telemarketing masivo como canal de captación está agotándose, y la misma tecnología que lo está matando sirve ahora para filtrar, cualificar y atender llamadas entrantes, que es donde de verdad aporta.
A ver, empecemos por lo que nos pasa a todos.
Descuelgas el teléfono. Un número que no conoces. Y al otro lado hay alguien que te habla de la factura de la luz con un entusiasmo que ninguna persona real tiene un lunes a las diez de la mañana. Hasta hace poco eso era un teleoperador leyendo un guion. Cada vez más, no lo es.
Lo interesante aquí es que estamos ante las dos caras de la misma moneda a la vez. Por un lado hay ya montones de agentes de inteligencia artificial dedicados a llamar. Por otro, la ley está cerrando esa puerta: en el ámbito de la energía, la normativa nueva impide directamente que te llamen por teléfono para venderte. Los call centers de venta fría saben que tienen la vida contada.
Y aquí viene la parte que a mí me hizo gracia, y que creo que dice bastante de hacia dónde vamos: yo me estoy montando un agente para que les conteste a ellos.
¿Y esto para una pyme qué supone?
Porque claro, es fácil quedarse en la anécdota. Vamos a lo práctico.
Si tu empresa capta clientes llamando a puerta fría, tienes un problema de calendario. No de si pasará, sino de cuándo. La combinación de restricción legal y saturación —porque cuando llamar cuesta cero llama todo el mundo, y cuando llama todo el mundo ya no coge nadie— hace que ese canal se apague solo.
Fijaos en una cosa: el valor nunca estuvo en la llamada. Estaba en la conversación. Y la conversación sigue funcionando; lo que ha dejado de funcionar es interrumpir a alguien para empezarla.
Imaginemos una empresa de diez empleados que recibe cien consultas comerciales a la semana. Hoy alguien las atiende como puede, entre otras quince tareas. La mitad son preguntas repetidas —horarios, precios, plazos, si hacéis tal cosa— y la otra mitad son oportunidades reales que se enfrían mientras esperan. Ahí un agente sí tiene sentido: coge las cien, resuelve al momento las cincuenta repetidas y te pasa las cincuenta buenas ordenadas y con contexto.
Es exactamente la misma tecnología. Cambiada de dirección.
La otra conversación: por qué aquí nadie invierte en lo nuevo
En esta sección me acompañó Rodolfo Carpintier, que lleva en esto desde antes de que a las startups se las llamara startups. Y salió un tema que no es tecnológico pero lo condiciona todo.
En Estados Unidos, con un buen proyecto y un PowerPoint, posiblemente me den diez millones para empezar. Aquí ni de coña. Aquí o copias a alguien, o ni siquiera te miran.
Rodolfo Carpintier
No es que el dinero europeo sea más tonto. Es que tiene otra relación con el riesgo. Allí se financia la posibilidad; aquí se financia la evidencia. Si llegas con algo genuinamente nuevo, sin competencia y sin referente, no te mira nadie. Para que te miren tienes que poder decir «esto es como aquello, pero en España».
Pero también hay otra cara de la moneda, y es la que menos se cuenta. Cuando una de esas empresas se vende bien, es frecuente que el fundador conserve un 5, un 6, un 7% de lo que montó. Se ha diluido tanto ronda tras ronda que el éxito le llega con el cinturón muy apretado. Así que la conversación no es solo «cuánto levanto», sino «cuánto de mi empresa sigue siendo mía cuando esto salga bien».
Lo que yo me llevaría de este programa
Una. Si vendes llamando en frío, empieza a construir el siguiente canal hoy, no cuando la ley te obligue.
Dos. Antes de meter un agente de IA en tu empresa, mira dónde se te caen las cosas. Casi nunca es en llamar más. Suele ser en contestar a tiempo.
Tres. Si buscas inversión y tu idea es realmente nueva, prepárate para explicarla con una referencia conocida. No porque tu idea sea peor, sino porque el dinero de aquí necesita agarrarse a algo que ya ha visto funcionar.
Y una reflexión de fondo, que es la de siempre en esta sección: la tecnología aquí no es la protagonista. La misma herramienta que está reventando el telemarketing es la que puede hacer que un negocio pequeño atienda como uno grande. La diferencia no está en tenerla. Está en saber hacia dónde apuntarla.
Preguntas frecuentes
¿Es legal que me llamen con una IA para venderme algo?
La llamada comercial no solicitada está cada vez más restringida en España, y en el sector energético la normativa la impide directamente. Que la voz sea humana o sintética no cambia la obligación de contar con una base legítima para el tratamiento de tus datos y para el contacto comercial.
¿Qué es un agente de inteligencia artificial aplicado al teléfono?
Un sistema que mantiene una conversación hablada sin persona detrás: entiende lo que dices, responde, consulta información y ejecuta acciones como agendar o derivar. A diferencia de las locuciones grabadas de siempre, improvisa dentro de unos límites.
¿Merece la pena para una empresa pequeña?
Para llamar en frío, no: es el canal que se está apagando. Para atender llamadas entrantes fuera de horario, resolver preguntas repetidas y cualificar oportunidades, sí, y ahí el retorno se nota en semanas.
¿Por qué en Europa cuesta tanto financiar un proyecto sin competencia?
Por cultura de riesgo. El inversor europeo tiende a financiar modelos ya validados en otro mercado; el estadounidense financia con más frecuencia la hipótesis. No es una regla absoluta, pero condiciona cómo conviene presentar un proyecto aquí.