Un programa que aprende no es inteligente. Es muy listo, que no es lo mismo. Puede hacer muchísimas cosas, pero no sabe que las está haciendo. Y esa distinción, que parece filosofía de sobremesa, tiene consecuencias muy concretas para tu empresa.
Programa: 16 de septiembre de 2025 · Digital World · Are Business RadioTV · Radio Libertad 107.0 FM
Respuesta directa
La inteligencia artificial general (AGI) sería un sistema con capacidad de comprensión equiparable a la humana y consciencia de sí mismo. No existe, y hay desacuerdo profundo sobre si llegará a existir. Lo que hoy usan las empresas son sistemas que aprenden patrones y ejecutan tareas con enorme capacidad, pero sin comprensión. La consecuencia práctica es que la responsabilidad de cada decisión sigue siendo íntegramente humana: no hay nadie al otro lado a quien atribuirla.
Listo no es lo mismo que inteligente
A ver, vamos a poner orden aquí, porque este es el malentendido que está detrás de casi todos los titulares exagerados.
Un programa que simplemente aprende no quiere decir que sea inteligente. Quiere decir que es muy listo: que puede hacer muchísimas cosas, y a una velocidad que a nosotros nos resulta imposible. Pero no hay nadie ahí dentro.
El concepto de AGI —la inteligencia artificial general— es otra cosa. Para que todo el mundo lo entienda: imaginaos Terminator. Skynet fue consciente de sí misma y la cagamos. Eso es AGI. Y por ahora, tranquilos, no la han inventado.
Mi posición es que ese salto, el de que un sistema se dé cuenta de que es inteligente, no va a producirse. Otra cosa distinta es que las capacidades sigan creciendo hasta parecerlo, que es lo que está pasando y lo que confunde a todo el mundo.
¿Y esto para una pyme qué supone?
Porque claro, alguien puede pensar: bonita conversación de bar, pero yo tengo una empresa que atender.
Pues supone bastante, y muy concreto. Si no hay nadie al otro lado, la responsabilidad es siempre tuya. No hay a quién echarle la culpa cuando el sistema se equivoca. Ni al proveedor, ni al modelo, ni al algoritmo. A ti.
Imaginemos una empresa que automatiza el envío de presupuestos y un día el sistema aplica un descuento mal calculado a doscientos clientes. La conversación con esos clientes la tienes tú, no la máquina. Y el número de cuenta desde el que sale la diferencia también es el tuyo.
Por eso insisto tanto en la supervisión. No es desconfianza hacia la herramienta: es que legalmente y comercialmente no existe otra figura responsable.
Lo que de verdad frena la adopción
Y aquí salió lo que me parece la observación más honesta del programa, y no va de tecnología.
Yo empecé con el BASIC y un Commodore 64. La gente joven de hoy ni siquiera tiene el concepto de lo que es un kilobyte. La evolución ha sido tremenda. Pero lo que frena de verdad no es la tecnología: es el miedo al cambio. Que la gente no quiere aprender o no quiere modificar sus hábitos.
Y hay un matiz importante sobre eso de la formación continua que se repite tanto. Un médico se actualiza pidiendo el nuevo vademécum, o yendo a un congreso. Un abogado, leyéndose la ley nueva. Ninguno de los dos está todo el día aprendiendo desde cero.
En tecnología, en cambio, la actualización sí es constante. Y eso agota. Conviene reconocerlo en vez de repetir que hay que reciclarse como si fuera gratis.
Lo que vale más que un título
Cerramos con algo que defiendo cada vez con más convicción: para mí, más importante incluso que la formación reglada o tener un título, es el networking.
No en el sentido de coleccionar contactos en LinkedIn, sino en el de tener gente a la que puedes llamar cuando te pasa algo que no sabes resolver. Eso vale más que cualquier certificación, y no lo vende nadie en un curso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la inteligencia artificial general o AGI?
Un sistema hipotético con capacidad de comprensión equiparable a la humana y consciencia de sí mismo. No existe hoy, y hay desacuerdo profundo entre expertos sobre si llegará a existir.
¿Es inteligente la IA que usamos en las empresas?
Es extraordinariamente capaz, pero no comprende lo que hace. Aprende patrones y los aplica. La diferencia entre ser muy listo y ser inteligente no es semántica: determina quién responde cuando algo sale mal.
¿Quién es responsable si un sistema automatizado se equivoca?
La empresa que lo utiliza. No existe otra figura a la que atribuir la decisión, ni jurídica ni comercialmente. Por eso cualquier proceso automatizado con consecuencias necesita supervisión humana.
¿Qué frena más la adopción de tecnología en una empresa?
El miedo al cambio y la resistencia a modificar hábitos, muy por encima de las limitaciones técnicas o del coste de las herramientas.
Quién estuvo en este programa
- Roberto Rodríguez Manzaneque — director de Are Business RadioTV y responsable del ecosistema Are Business Global. Are Business RadioTV · Are Business Global · Applethan Road · LinkedIn
- Energy Broker y Grupo ENA — energía nacional asociada, optimización de costes energéticos para empresas.
- Juan Pablo Manso Noguerales — sección Digital World. LinkedIn