Durante dos años hemos hablado de herramientas que responden preguntas. Este programa lo dediqué a la fase siguiente, que ya no va de responder: va de ejecutar. Y a una paradoja incómoda que se está viendo en muchas empresas.

Programa: 16 de marzo de 2026 · Digital World · Are Business RadioTV · Radio Libertad 107.0 FM
Con: Miglena Boncheva · Félix Aguado

Respuesta directa

Un agente de IA se diferencia de un chatbot en que no solo responde: ejecuta tareas, usa programas, analiza información y toma pequeñas decisiones. Empieza a comportarse como un empleado digital. La adopción real en las empresas, sin embargo, no está llegando desde la dirección sino desde abajo: se llama Shadow AI y consiste en empleados que usan herramientas de IA sin que la empresa lo sepa. Para una pyme, el punto de partida sensato es un proceso repetitivo y no crítico, medido antes y después, y ninguna automatización sin supervisión humana donde haya clientes, dinero o datos personales.

De responder a ejecutar

Hasta ahora hablábamos de ChatGPT o Gemini: herramientas que responden preguntas y escriben textos. Estamos entrando en otra fase. Un agente ya no solo responde. Puede ejecutar tareas, usar programas, analizar información y tomar pequeñas decisiones.

Dicho de otro modo: empieza a comportarse como un empleado digital. Una empresa podría tener agentes que:

  • respondan correos de clientes
  • preparen presupuestos
  • analicen ventas
  • actualicen el CRM

Esto ya se está probando en muchas compañías. Pero trae retos nuevos, y uno bastante serio: en pruebas recientes de seguridad se ha visto que los agentes de IA encuentran vulnerabilidades en sistemas informáticos mucho más rápido que los humanos. Por eso ya se habla de una fase distinta de la ciberseguridad: IA atacando sistemas, y también IA defendiéndolos.

La paradoja: la revolución no empezó donde se esperaba

Y aquí aparece lo más curioso del programa. Muchos directivos todavía no usan inteligencia artificial en su día a día. Sus empleados sí.

Cada vez más empresas están detectando lo que se llama Shadow AI: gente que usa herramientas de IA sin que la empresa lo sepa. ¿Para qué? Para trabajar más rápido. Redactar informes, analizar datos, preparar presentaciones, responder correos. Y lo hacen en minutos.

La revolución de la inteligencia artificial no está empezando en los consejos de administración. Está empezando en los empleados.

Digital World · 16 de marzo de 2026

¿Y esto para una pyme qué supone? Que probablemente ya está ocurriendo en tu empresa y no lo sabes. Fijaos en una cosa, porque es la que importa: no se puede gobernar lo que no se sabe que existe. Si alguien pega el listado de clientes o una cuenta de resultados en una herramienta gratuita, el riesgo lo asume la empresa sin haberlo decidido nadie.

La respuesta no es prohibir. Prohibir solo consigue que se haga desde el móvil personal. La respuesta es dar una herramienta autorizada, decir con claridad qué se puede meter y qué no, y formar. Lo mismo que defendí en 2023 y sigue valiendo.

Los trabajos cualificados también

Otra noticia de aquellas semanas, y esta va contra un mito cómodo.

Durante décadas, muchas grandes consultoras han vivido de mantener sistemas informáticos muy antiguos. Sobre todo escritos en COBOL, un lenguaje creado en los años cincuenta que todavía usan bancos, aseguradoras y administraciones públicas. Modernizar esos sistemas cuesta millones y tarda años.

Ahora han aparecido herramientas de IA capaces de analizar y reescribir ese código automáticamente. Si eso funciona a escala, el coste y el plazo se desploman. Y el mercado empieza a hacerse una pregunta incómoda: ¿qué pasa con el negocio de mantenimiento tecnológico del que han vivido tantas consultoras?

El mito cómodo era que la IA automatizaría tareas administrativas y dejaría en paz al trabajo cualificado. No es así. Empieza justo por donde el conocimiento está mejor documentado, y el código lo está.

Europa: proteger y competir a la vez

La Unión Europea fue la primera gran región del mundo en aprobar una regulación de inteligencia artificial, el AI Act, con la idea de garantizar que sea segura, transparente y ética.

Pero desde Bruselas empieza a escucharse otro mensaje. La propia presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha reconocido que Europa tiene que adaptarse a los nuevos tiempos tecnológicos y que existe un riesgo real: que la hiperregulación termine frenando la innovación europea.

Porque mientras Europa regula, Estados Unidos invierte miles de millones y China despliega a gran escala. El equilibrio es complicado: Europa quiere proteger a los ciudadanos y a la vez tiene que competir. No es un dilema retórico, es una decisión con plazo.

Entonces, ¿qué hago mañana?

  • Pregunta en tu equipo qué herramientas de IA está usando ya la gente. La respuesta te va a sorprender, y es el mejor punto de partida.
  • Elige un proceso repetitivo y no crítico y mide cuánto tiempo consume hoy.
  • Prueba un agente durante unas semanas sobre ese proceso. Vuelve a medir.
  • No dejes sin supervisión humana nada que llegue al cliente, comprometa dinero o trate datos personales.

Y la pregunta que dejé en antena, que es la misma de hace veinte años con internet: ¿vais a adoptar estas herramientas, o vais a quedaros viendo cómo lo hacen otros antes?

La inteligencia artificial no va a sustituir a las empresas. Pero las empresas que utilicen inteligencia artificial sí van a sustituir a las que no la utilicen.

Juan Pablo Manso Noguerales · cierre del programa

Preguntas frecuentes

¿Qué es un agente de IA y en qué se diferencia de ChatGPT?

Un chatbot responde preguntas y escribe textos. Un agente además ejecuta tareas, usa programas, analiza información y toma pequeñas decisiones. En la práctica empieza a comportarse como un empleado digital: responde correos, prepara presupuestos, analiza ventas o actualiza el CRM.

¿Qué es el Shadow AI?

El uso de herramientas de inteligencia artificial por parte de los empleados sin que la empresa lo sepa ni lo haya autorizado. Lo hacen para trabajar más rápido: redactar informes, analizar datos, preparar presentaciones o responder correos.

¿Por qué preocupa el Shadow AI a una empresa?

Porque no se puede gobernar lo que no se sabe que existe. Si un empleado pega información de clientes o datos financieros en una herramienta gratuita, la empresa asume el riesgo sin haberlo decidido. La solución no es prohibir, es dar una herramienta autorizada y unas normas claras.

¿Cómo afecta la IA al mantenimiento de sistemas antiguos como COBOL?

Han aparecido herramientas capaces de analizar y reescribir código automáticamente. Modernizar un sistema en COBOL costaba millones y años; si ese coste baja mucho, se ve afectado el negocio de mantenimiento del que han vivido durante décadas muchas grandes consultoras.

¿Frena el AI Act la innovación europea?

Es el debate abierto. La Unión Europea fue la primera gran región en aprobar una regulación de IA, buscando que sea segura, transparente y ética. Desde la propia Comisión se ha admitido el riesgo de que la hiperregulación acabe frenando la innovación, mientras Estados Unidos invierte y China despliega a gran escala.

¿Qué debería hacer una pyme con los agentes de IA?

Empezar por un proceso concreto, repetitivo y no crítico, medir cuánto tiempo consume hoy y probar durante unas semanas. Y no dejar sin supervisión humana nada que llegue al cliente, comprometa dinero o trate datos personales.

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