Cuando una red social del tamaño de X abre su inteligencia artificial a todo el mundo, para el usuario es una buena noticia. Para las decenas de empresas pequeñas que llevaban dos años construyendo justo eso, es otra cosa muy distinta.

Programa: 19 de diciembre de 2024 · Digital World · Are Business RadioTV · Radio Libertad 107.0 FM
Mi bloque: a partir del minuto 28:40

Respuesta directa

Cuando una gran plataforma libera gratuitamente una funcionalidad que hasta entonces ofrecían empresas pequeñas de pago, el efecto es doble: se democratiza el acceso para el usuario y desaparece de golpe el mercado de esas empresas. Ocurrió al abrir X su asistente de inteligencia artificial al público general. Para una empresa la lección es de estrategia, no de tecnología: si tu producto es una funcionalidad y no un negocio, alguien con más recursos puede regalarlo mañana y dejarte sin mercado sin haber competido contigo.

Lo que pasó con Grok

A mí me dejó impactado, y no por la herramienta en sí. Sabía que existían otras muchas por el mercado que permitían hacer cosas parecidas, pero eran más chiquititas.

Que una red social tan importante como X lo liberase a todo el mundo me parece un paso adelante para ella y para todos los usuarios, pero un paso atrás para todas esas pequeñas startups que están intentando hacerse un hueco en el mundo de la inteligencia artificial y los modelos de lenguaje.

Y aquí viene lo que quiero subrayar, porque es fácil pasarlo por alto: si no fuera por esas empresas pequeñas, esto no tendría ni la mitad de difusión que tiene. Son las que abrieron el mercado, las que enseñaron al público lo que se podía hacer. Y son las que se quedan fuera cuando el grande decide entrar.

¿Y esto para una pyme qué supone?

Porque claro, esto que parece un asunto de gigantes tecnológicos es exactamente el riesgo que corre cualquier negocio pequeño.

Imaginemos una empresa de cinco personas que ha construido una herramienta muy buena para automatizar una tarea concreta, y cobra treinta euros al mes por ella. Le va razonablemente bien. Hasta el día en que Microsoft, Google o quien sea incluye esa misma función de serie en un producto que sus clientes ya pagan.

Esa empresa no ha perdido por hacerlo peor. Ha perdido porque su producto era una funcionalidad, no un negocio.

La diferencia entre una cosa y otra es lo que hay alrededor: el conocimiento del sector, la relación con el cliente, el servicio, los datos acumulados. Todo eso no se regala con una actualización.

Y luego está lo cuántico, que va en serio

El otro asunto que traje ese día, y que sigue sin ocupar el espacio que merece: la computación cuántica.

Hay mucho movimiento y la carrera está en marcha. Y por lo que se ve, parece que la está ganando China por goleada. No sé qué va a pasar en el futuro, pero conviene estar muy atentos.

La primacía cuántica va a ser un antes y un después.

Digital World, 19 de diciembre de 2024

Digo esto con una convicción que no tengo con casi ninguna otra tecnología. Cuando una máquina cuántica resuelva de forma fiable problemas que hoy son inabordables, se cae buena parte de la criptografía sobre la que funciona internet. Todo. Tu banca, tus comunicaciones, tus firmas digitales.

No es para mañana. Pero tampoco es ciencia ficción, y a diferencia de otras cosas, cuando llegue no habrá margen para reaccionar improvisando.

Lo que se puede hacer hoy

En lo cuántico, poca cosa a nivel de pyme, y quien te diga lo contrario te está vendiendo humo. Lo razonable es saber que existe, y que tu proveedor de servicios críticos —banca, firma electrónica, comunicaciones— sí debería tener un plan.

En lo otro, en cambio, hay una pregunta muy concreta que merece la pena hacerse: si un gigante regalase mañana lo que yo vendo, ¿qué me quedaría? Si la respuesta es «nada», ahí tienes la estrategia del año que viene.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa cuando una gran plataforma regala una funcionalidad de pago?

El usuario gana acceso gratuito, pero desaparece el mercado de las empresas pequeñas que vivían de esa funcionalidad. No pierden por ser peores: pierden porque su producto era una prestación aislada y no un negocio con elementos difíciles de replicar.

¿Cómo se protege una empresa pequeña de eso?

Construyendo alrededor del producto lo que no se puede regalar en una actualización: conocimiento del sector, relación con el cliente, servicio, datos propios acumulados e integración con los procesos reales del cliente.

¿Qué es la primacía cuántica y por qué importa?

El momento en que un ordenador cuántico resuelva de forma fiable problemas inabordables para los ordenadores actuales. Importa porque buena parte de la criptografía que protege internet se basa en que esos problemas son irresolubles en tiempo razonable.

¿Debe una pyme preocuparse hoy por la computación cuántica?

Actuar directamente, no. Lo razonable es conocer que existe y comprobar que los proveedores de servicios críticos —banca, firma electrónica, comunicaciones seguras— tienen previsto migrar a criptografía resistente a lo cuántico.

Quién estuvo en este programa

  • Roberto Rodríguez Manzaneque — director de Are Business RadioTV y responsable del ecosistema Are Business Global. Are Business RadioTV · Are Business Global · Applethan Road · LinkedIn
  • Doctora Rojo — prevención del cáncer, con doce medidas para los doce meses del año.
  • Juan Pablo Manso Noguerales — sección Digital World. LinkedIn