Todo el mundo se fue a la nube con mucha alegría. Ahora muchas empresas están volviendo a bajar, y no por moda: porque las facturas no salían. Lo viví de primera mano.

Programa: 9 de mayo de 2024 · Digital World · Are Business RadioTV · Radio Libertad 107.0 FM
Con: Juan Mateo · Paco Navajas

Respuesta directa

La nube es excelente para servicios ligeros y para negocios que están empezando y necesitan escalar rápido, porque añadir capacidad es inmediato. Deja de compensar cuando la empresa está consolidada y consume mucho cómputo, porque se paga por uso y por volumen: para la carga completa de un banco, subirlo todo arruina. De ahí que muchas organizaciones estén repatriando procesos y moviéndose a modelos de nube híbrida: lo ligero fuera, el núcleo del negocio y los datos en centros propios. Para una pyme, la traducción es sencilla: la web sí, tu núcleo probablemente no.

El péndulo de la informática

Antes toda empresa tenía su departamento de informática, porque el know-how y la seguridad de los datos se valoraban mucho. Siempre había un responsable propio.

Hace unos años la tendencia se invirtió: externalizar todo lo externalizable, unificar sistemas y quitárselo de encima. El argumento era que la informática, aunque esté presente en todo, no es el corazón del negocio.

A ver, esa mentalidad ya ha cambiado, precisamente porque ahora está en todo. Y está pasando lo mismo con la nube: la gente se fue con mucha alegría y ahora se está dando cuenta de que hay que volver a bajar.

Por qué se vuelve: sale caro

Es carísimo. La nube sirve para tener servicios muy ligeros, unas webs. Pero para meter toda la informática, todos los procesos y la capacidad de cómputo que necesita un banco, no puedes: te arruinas, porque pagas por uso y por volumen.

Y aquí va el dato que doy siempre, porque lo viví:

En el centro de datos que manejaba en Coñac, cuando estaba en Pernod Ricard, teníamos máquinas de cálculo de bases de datos enormes y carísimas. Una analítica de datos tardaba tres o cuatro horas en local. Cuando me fui, aquello se subió a la nube. Y pasó a tardar más de un día.

Juan Pablo Manso · minuto 43:33

Fijaos en la consecuencia práctica, que es lo que importa: ¿cómo pretendes dar información al momento si el cálculo tarda más de un día? Eso le está pasando a muchísimas empresas. La transición a la nube es muy bonita, pero no es todo oro lo que reluce.

Entonces, ¿cuándo sí?

La ventaja real de la nube es que escalas muy rápido. Si necesitas más procesamiento, añades otra máquina, y otra, y otra. Es facilísimo. Pero eso es dinero, dinero y más dinero.

  • Si tu negocio está empezando y va a escalar: vete a la nube sin dudarlo.
  • Si ya estás asentado: haz números y plantéate traértelo a casa.
  • Volver no es difícil. Hoy casi todo son máquinas virtuales dentro de servidores; no es como antes, cuando había que comprar un armatoste físico. Es una inversión y una amortización, pero técnicamente es sencillo.

Nube híbrida, que es a donde va todo

El destino no es ni todo dentro ni todo fuera. La web de un banco seguramente esté en la nube, pero se conecta a los centros de datos propios que tiene repartidos y que están en físico.

¿Y esto para una pyme qué supone? Piensa en el típico rack con unos cuantos ordenadores en local, sirviendo el correo, los ficheros y las aplicaciones internas. Hay cosas que merece la pena subir —la web, claramente—, pero después tienes que atacar a tu núcleo, a tus datos, a tu negocio. Esa mezcla es una nube híbrida a pequeña escala, y para muchas empresas pequeñas tiene todo el sentido.

Y una IA que no sale de tu ordenador

Esto engancha directamente con lo anterior. Meta liberó Llama 3, un modelo de IA generativa, en código abierto. Y lo hizo, seamos claros, porque no ha podido competir de frente con Microsoft, OpenAI y Google.

Que sea abierto significa que es gratis y que cualquiera puede usarlo. Pero la ventaja de verdad es otra: te lo puedes instalar en tu ordenador y no sale de ahí.

Para cualquiera que quiera una IA generativa con privacidad real sobre sus datos, esa es la jugada. Y no es tan complejo: con conocimientos básicos de informática te la instalas en local y gestionas toda tu base de datos y tus documentos sin compartir nada al exterior.

¿Funcionará mejor que las grandes? No. Es un modelo bastante más pequeño y no tiene su potencia de cálculo. Pero es un comienzo para tener tu propia inteligencia artificial con la certeza de que tus datos se quedan donde están.

El contrapunto: el metaverso

En el programa hablamos también del metaverso, y ahí fui menos entusiasta. No lo estamos aprovechando, empezó muy fuerte y se quedó a medias. Pero el problema de fondo no es el desconocimiento: todavía no tenemos potencia de cálculo para que sea un metaverso como debe ser.

Si has visto Ready Player One, eso es un metaverso: un mundo que parece real, con todo el mundo conectado. Lo que tenemos hoy no se le acerca.

Visto desde hoy

Lo de la repatriación desde la nube ha dejado de ser una intuición para convertirse en una categoría con nombre propio en el sector, y los modelos híbridos son hoy la norma en empresa grande. Sobre las IA locales, aquel Llama 3 fue el principio: hoy hay modelos abiertos muy capaces que caben en un portátil con GPU, y montarse una IA privada es bastante más fácil que en 2024. El diagnóstico de fondo aguanta entero: la nube se paga por uso, y el uso crece.

Preguntas frecuentes

¿Es más barata la nube que tener servidores propios?

Depende del tamaño y del consumo. Para servicios ligeros y para empresas que están empezando y necesitan escalar, sí. Para una organización consolidada con mucha carga de cómputo puede ser mucho más cara, porque se paga por uso y por volumen.

¿Qué es una nube híbrida?

Un modelo que combina servicios en la nube con centros de datos propios. Lo ligero y lo que necesita escalar rápido va fuera; el núcleo del negocio y los datos sensibles se quedan en infraestructura propia.

¿Es complicado traerse de vuelta a local lo que está en la nube?

Técnicamente no. Hoy casi todo son máquinas virtuales dentro de servidores, así que el movimiento es sencillo. Lo que hay que valorar es la inversión y su amortización, no la dificultad técnica.

¿Qué debería subir a la nube una pyme?

La web, con claridad. El correo y los ficheros, según el caso. El núcleo del negocio y los datos propios conviene analizarlos aparte: ahí es donde suele compensar mantener infraestructura local.

¿Se puede instalar una inteligencia artificial en el ordenador propio?

Sí. Los modelos de código abierto, como Llama 3 en su momento, se instalan en local y la información no sale del equipo. Con conocimientos básicos de informática es asequible, y es la vía para trabajar con documentos privados sin exponerlos.

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